La cantante
Amy Winehouse ha sido puesta bajo supervisión médica de 24 horas tras haber confesado que durante su rehabilitación consumió heroína.
La voz del soul británico dio a conocer sus «
trampas» en la entrevista que le hizo la conocida revista de música «
Rolling Stone».
A espaldas de los especialistas que procuraban desengancharla de las drogas,
Amy seguía consumiéndolas.
«
Nunca he hecho rehabilitación. Quiero decir, una adecuada rehabilitación», ha afirmado Amy. La popular cantante conoce la causa de este desacierto,
«soy joven y estoy enamorada».
Ahora, cualquier persona que quiera entrar en la casa de
Amy en el barrio de Candem, en el norte de Londres, debe mostrar una acreditación.
«
Para ser honesta, mi marido está lejos, estoy aburrida, soy joven. Sentía que no había nada por lo que vivir», ha dicho
Amy.