Bautizada Bauhaus 1919, nombre derivado de aquella escuela de arte y diseño fundada en Alemania en ese año, la banda mostró, desnudando lo básico, el por qué de su nombre.
Sin más detalles: el terror se subía al escenario. Para 1979 y ya con el nombre de Bauhaus: Peter Murphy (11/7/57), Daniel Ash (31/7/57) y los hermanos David J (24/4/57) y Kevin Haskins (19/7/60) empezaban a conmover a su auditorio con algo extraño, una náusea sombría poseída por la máscara sarcástica de una fiebre acunada entre las sombras. Dejando al descubierto una tierra de lúgubre luminosidad, la tierra del terror interno que como una pesadilla que gira nos acerca al placer de lo angustiante y nos permite la admiración de un paisaje apocalíptico con resignada valentía.
Como huérfanos de padre Punk y madre bruja o padre actor de la década del ‘20 y madre psicótica, Bauhaus transmitía con su música y su escena una sensación parecida a la que nos impulsa a sacar un boleto para el tren fantasma. Vampiros revoloteando en espiral perdiéndose entre los húmedos bloques de piedra de una de las torres de una catedral gótica. Kevin Haskins golpeando la batería como un alquimista que desde su laboratorio intenta hasta la última consecuencia la justeza de su fórmula; David J igual que un gentleman cuya mística labor ha de ser que el bajo suene como la columna vertebral de un dragón; Daniel Ash corroyendo las cuerdas de una eléctrica guitarra parecida al pincel de algún impresionista amigo de los paisajes terroríficos y sombríos; Peter Murphy dictando grave sentencia con una mezcla entre la depresión orgullosa de un enterrador con la luminosa fuerza de un rayo a través de los vitraux de una iglesia medieval.
Ya en su primer demo, grabado en un estudio londinense en el año 1979, dejaban en claro que su propuesta sería tan diferente como sorprendente. Este demo, con un sonido que delata una muy baja producción, contenía: In the Night, A God In An Alcove, Dark Entries, Telegram Sam (cover del tema de Bolan), Nerves (quizás el plato más exquisito del precario material), Honeymoon Croon, Kamikazi Dive y Shows (Fragments).
Dando lugar a una corriente musical denominada Gothic Rock, Bauhaus sin duda se caracterizó por influencias que no estaban limitadas al mundo de la música. Mark Bolan y David Bowie se mezclaban con clásicos del cine de terror en blanco y negro, además de importantes referencias literarias. De hecho la palabra Gothic en relación con el estilo literario que lleva ese nombre, encuentra como definición: lo oscuro, lo tétrico, lo sobrenatural y lo grotesco, calificativos que bien podría recibir el sonido de Bauhaus. Pero a decir verdad la palabra Gótico no alcanza, y en algunos aspectos falla, para definir a la música del grupo, ya que si nos referimos a la arquitectura, lo Gótico, nada tiene que ver con la Bauhaus. Quizás, si Hegel viviera y tuviera ganas de distenderse unos segundos para jugar con nosotros, nos daría una respuesta dialéctica donde la esencia gótica fuera la tesis, la esencia de la Bauhaus su antítesis y el precioso material que esta banda nos legó: la síntesis.
BAUHAUS son:
Peter Murphy - la Daniel Ash - David J - Kevin Haskins
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