China anunció que restringirá y vigilará algunos conciertos, tras la actuación de
Björk, efectuado el año pasado.
El gobierno chino declaró, en su sitio web, que se prohibirá a todos los cantantes y grupos que lleguen a Hong Kong y Taiwán a que comenten algo acerca de los asuntos internos del país, tal y como lo hizo la islandesa en su presentación, al abordar el problema del Tibet.
El boletín también informó que serán inhibidos los puntos de vista que influyan al odio étnico, violen la política religiosa o las normas culturales del país; o aboguen la obscenidad, feudalismo y superstición.
Después de su concierto de hace un año,
Björk dijo que para ella las canciones son como declaraciones de independencia.