El regalo perfecto.
La aturdida cantante
Britney Spears finalmente podrá recibir la visita de sus hijos, Sean Preston y Jayden James, durante las celebraciones por el día de la madre.
Luego de mejorar su relación con el cantante Kevin Federline, la princesa del
pop parece recuperar poco a poco el balance en su vida y en la relación tormentosa que mantenía con los miembros de su familia.
Esta vez, los problemas con las drogas y el actor quedaron atrás, pues
Britney planea concentrarse en el relanzamiento de su carrera artística y en la recuperación de la custodia de sus dos pequeños.
Spears ha solicitado a la corte un permiso especial para que Sean y Jayden puedan pernoctar en su residencia y compartir así la custodia de los niños con su ex esposo.
"
Ha sido un gran cambio. La relación nunca había estado tan bien entre ambos", comentó una fuente cercana, según informó
The Sun.
Ahora Kevin trata a
Britney como a la mejor de sus amigas, mientras la princesa del
pop no deja de decirle cuánto lo quiere.