“
¿Será que habrá mucha gente?”.
Fue la pregunta en tono de desconfianza de un jovencito, con respecto al concierto de
Bryan Adams días antes del concierto.
Varios factores influían para no ir a ver al canadiense: mucho frío, lunes, lugar alejado, difícil acceso y precio poco accesible para una persona que vive apretada.
Pero existían razones más poderosas:
Adams se ganó el cariño y la admiración de una generación que vivió su juventud en los ´80 y ´90, con baladas rockeras como “
Straight from the heart” y “
Heaven”, que aparecieron en 1983 y 1984, respectivamente.
Pero
Adams demostró que tampoco es un cantante edulcorado de baladas sino también sorprendió gratamente con temas potentes como “
Run to you” y “
Summer of ´69”.
A principio de lo ´90,
Adams comienza la década con el fabuloso tema “
Can´t Stop This Thing We Started” y la balada “
(Everything I do) do it for you”, track central de la película “
Robin Hood”.
En medio de grabación de éxitos, el canadiense cantó en el aniversario de la caída del Muro de Berlín luego con
Pavarotti,
Barbra Streisand,
Tina Turner,
Sting,
Rod Stewart, etc.
Este año,
Adams lanzó su disco denominado “
Eleven” en homenaje a su disco número 11.
Pero fueron los éxitos de años atrás lo que llevó a la gente a ver a uno de los mejores intérpretes surgido de la inagotable fuente musical de los ´80.
Es decir, la música de
Adams sobrevivió al paso del tiempo por su calidad y su capacidad de combinar baladas con temas bien rockeros.
Y el público paraguayo que disfrutó sus éxitos desde el vinilo ó el casete TDK no se olvidó y desafío el frío, el luneró, su economía, la distancia y no se perdió la oportunidad de escucharlo en vivo.
Ojalá alquien pueda explicarle a
Bryan Adams que en las graderías estaban los conocedores de su música pero que los sectores VIP en Paraguay siempre impiden darle ese clima de concierto de
Rock.
Ojalá que con Toto cambie la cosa.