Úrsula Celia de la Caridad Cruz Alfonso, o simplemente Celia Cruz, no será olvidada facilmente ni dentro ni fuera del país que la vio nacer y del que vivió exiliada casi medio siglo. Familiares, amigos y seguidores de la 'Guarachera de Cuba' han querido recordarla, al cumplirse un año de su muerte, con diferentes actos.
Una misa en la parroquia de Cristo Rey en La Habana es el principal regalo que la desaparecida artista ha recibido de su patria. Otro oficio religioso con la presencia de familiares, amigos y admiradores en el cementerio Woodlawn, en Nueva York, donde descansan sus restos, y flores en la estrella de la fama que posee en Miami es el homenaje del país que la adoptó.
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