Telde. Tres mil personas presenciaron anoche el que sin duda pasará a la historia de los conciertos de esta isla como uno de los más importantes, irrepetibles y únicos.
Chuck Berry, a sus 81 años, demostró que sigue siendo un maestro de la guitarra eléctrica y del Rock and Roll Americano más puro interpretado sin artificios y con la maestría que dan los genes.
Bastó una hora de concierto para que el octogenario rey del Rock and Roll y el Blues convenciera a las tres mil personas que anoche asistieron a un concierto único e irrepetible en Gran Canaria.
Su aparición en el escenario provocó un hormigueo de emoción en los cuerpos de los que asistieron al Auditorio de San Juan en Telde, para disfrutar en directo con la música de
Chuck Berry, y es que no todos los días se puede estar tan cerca de un contemporáneo de
Elvis Preysler,
Jimi Hendrix o
The Beatles.
Berry apareció discretamente por el lado izquierdo del escenario, embutido en su camisa celeste brillante, cubierto con su clásica gorra marinera y acompañado de su guitarra. Con gesto serio y gran aplomo ofreció unas primeras notas que hicieron vibrar a los presentes y les hizo intuir que estaba a punto de comenzar una noche mágica. Yasí fue.
A partir de ese momento hubo una entrega total de un artista que, a sus 81 años, sigue interpretando mejor que nadie los temas que lo han convertido en una leyenda viva y que han sido versionados cientos de veces por otros artistas.’
Johnnie B. Goode’ o ‘
Maybelline’ protagonizaron los momentos más emotivos y entrañables de la noche.
La comunión entre el artista y el público fue tal que los últimos diez minutos de concierto se produjo una invasión pacífica del escenario por parte del público.
Estos tuvieron el privilegio de bailar junto al maestro y observar la maestría de
Berry a escasos centímetros de su guitarra.
Maestría que demostró a lo largo de toda la actuación en la que dio rienda suelta a la improvisación junto a una banda liderada por su hijo, y a la que Berry le cedió el protagonismo en muchos momentos de la noche.
Junto a un joven pianista Noruego ofreció momentos memorables del mejor Blues y Rock and Roll Americano, trasladando al Auditorio teldense la atmósfera de cualquier club de Nueva Orleans, San Francisco o Nueva York.
Lo mejor de la música Americana en estado puro, porque
Berry canta y actúa con la maestría que no sólo dan los años sino también los genes.
Sólo una vez
Berry recorrió el escenario bailando su conocido ‘
paso del pato’ que el público agradeció con una cerrada ovación y coreando sus temas más conocidos.
Mención especial merecen ‘La Banda del
KO’, dignos teloneros del maestro.
Esta banda española, aunque integrada por Gallegos, Madrileños, Franceses, Alemanes y Americanos, pasa por ser una de las mejores representaciones del Blues que se hace en nuestro país.
Durante una hora ofrecieron un amplio repertorio en el que no faltaron referencias a temas clásicos no sólo del Blues y el Rock and Roll, sino también de la música tradicional Cubana que interpretaron con armónica y guitarra eléctrica.
Con todo, captaron la atención de un público que se entregó por entero a la maestría que demostraron también con sus temas propios.
Canciones vibrantes y bailonas, haciendo honor a su interés por conseguir que "
os olvidéis de todo" según explicaron anoche. ACN Press.