"Me indignó la cancelación y la forma cómo se produjo. Argumenté que Brasil es el país con mayor número de católicos en el mundo y que mi presencia agradaría a todos, pero ellos no aceptarón". Así respondía Daniela Mercury ante los medios de comunicación tras conocer la cancelación de la actuación que tenía prevista realizar en una fiesta para el Vaticano que su portavoz atribuye a su defensa de los preservativos.
Las declaraciones recogidas en el diario O Globo alimentan la polémica ya que hace tan sólo cinco meses que la brasileña había sido invitada personalmente por las autoridades eclesiásticas para ofrecer una pequeña muestra de su música el próximo 3 de diciembre en la Santa Sede y a la que asistirá el Papa Benedicto XVI, informa agencias.
Ahora, las máximas autoridades de la Iglesia católica la han expulsado a través de una carta sin argumentar las razones. Según el entorno de la cantante, todo viene por las varias campañas realizadas por el ministerio brasileño de Salud para fomentar el uso de los condones del que Mercury ha sido imagen. Además, la cantante también es embajadora de UNICEF, de la UNESCO y del Programa contra el sida de la Naciones Unidas.
La solista, reconocida católica practicante, afirmó que ello no le impide tener derecho a diferir de algunas posiciones de la Iglesia. “Lamentamos que el Vaticano y el Papa no tengan la oportunidad de oírla. El Papa será el que saldrá perdiendo. Hacemos estudios después de las campañas contra el sida y la respuesta de la población cuando Daniela participa es muy buena porque ella es natural cuando habla del sexo y de los preservativos” aseguró el director del programa brasileño contra el sida. Todo esto en pleno siglo XXI, ¡ver para creer!