Unos 25 mil jóvenes vistieron camisas negras, distintivo obligatorio de los metaleros, para presenciar este sábado en Sao Paulo la vigorosa exhibición del grupo estadounidense "Evanescence", que parece tener el poder de acabar con la lluvia en una sucesión de pocos acordes, destaca la prensa local.
La llovizna que amenazaba progresar sobre el escenario montado en el estadio Parque Antártica desapareció cuando Amy Lee, la carismática pianista, cantante y líder de la agrupación, ponía fin a "Sweet sacrifice".
Coincidencia o no, en la siguiente hora y 15 minutos el cielo se cerró, la temperatura aumentó, las gargantas se secaron de tanto gritar y cuerpos bañados en sudor por tantos saltos de aquí y de allá quedaron a la vista de Lee, John LeCompt (guitarra), Terry Balsamo (guitarra), Tim McCord (bajo) y Rocky Gray (batería).
Una intimidad, como si fuera de vieja data, quedó establecida entre el público y los músicos desde la tercera canción, el primer éxito que se escuchó en la noche: "Going Under".
Condones blancos llenos de aire emergieron de diversos sectores del público mientras Amy Lee se sacudía con su habitual energía al son de "Call me when you're sober", "Bring me to life", "My Immortal", "Lithium" y "Lacrymosa".
Hasta la última canción, "Your Star", ningún seguidor paró de balancearse, lanzar los brazos al aire con el puño cerrado, o agitar el cabello para abajo y hacia atrás.
En el triunfal retorno al palco LeCompt, Balsamo, McCord y Gray se divirtieron arrojando baquetas al público.
"Evanescense", que el lunes se presentará en Río de Janeiro, se fue de Sao Paulo dejando la sensación entre los neogóticos de que su presentación "fue demasiado corta" para tanta energía transbordada. |