En la primavera boreal de 1996 una formación de tres piezas constituida por el guitarrista/compositor Jussi Hänninen, el bajista Juha Kouhi y el baterista Marko Hyytiä, comenzaron a aventurarse dentro del campo del death metal melódico. Esta combinación fue construida sobre las ruinas de distintas bandas de metal y esta nueva encarnación probó ser muy promisoria. Así que antes que las composiciones fueran mucho para los tres miembros se agregaron nuevos músicos: el guitarrista Kaj Gustafsson así como el vocalista Jani Lindström. La creación de Fall Of The Leafe estaba completa y en el otoño de 1996 la banda editó su primer demo, “Storm Of The Autumnfall”, que se reveló un éxito, teniendo en cuenta que se trataba de un demo debut.
“Storm Of The Autumnfall” permitió a la banda conseguir un contrato con Defiled Records, una compañía de Colorado, EE.UU. y en Mayo de 1997 Fall Of The Leafe entró en los legendarios estudios Tico-Tico para grabar su álbum de debut “Evanescent, Everfading”. Inmediatamente después de las sesiones de grabación, fue el momento de algunos cambios en la formación. Mr. Lindström dejó la banda y fue reemplazado por Tuomas Tuominen; al mismo tiempo fue claro que el uso de los teclados podían dar otro enfoque y profundidad a la banda, y a razón de eso se unió a la banda Petri Hannuniemi.
La fría y dura realidad del negocio musical golpeó a la banda cuando Defiled Records cayó en serios problemas de carácter financiero, posponiéndose así el lanzamiento de “Evanescent, Everfading”. La banda no desaprovechó el tiempo muerto, empezando por su cuenta una pequeña promoción del disco por medio del envío de cassettes adelantos del disco a la prensa, con comentarios muy alentadores. Nubes grises se perfilaban al horizonte cuando Fall Of The Leafe tuvo que abandonar su sala de ensayo en Lind. Pero se encontró una rápida solución, y la banda se movió a Suutarintalo, un lugar cuyo nombre puede ser traducido como “la casa del constructor de barcos”, por la profesión de la persona que la había ocupada décadas antes. En el invierno de 1997-98 la banda realizó sus primeras presentaciones en vivo, recibiendo solamente buenas criticas.
“Evanescent, Everfading” fue finalmente editado en la primavera de 1998, despertando el interés de los medios, tal como lo habían pronosticado los cassettes de adelanto. El verano nuevamente puso a prueba la fuerza de voluntad de la banda cuando manos anónimas prendieron fuego al Suutarintalo. Los equipos que no fueron robados, quedaron inutilizables por vía de los daños provocados por el fuego y el agua. Pero Fall Of The Leafe se demostró más fuerte que todas las adversidades. La vuelta fue marcada por una serie...
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