La música de la canción 'The Sweet Escape' anunció la llegada de la cantante, vestida con rayas brillantes, botas y medias veladas; era el primer atuendo de los doce que lució en su presentación.
Su vestuario no fue lo único que iluminó la noche: sus cuatro bailarinas orientales, que se hacen llamar Harajuku Girls, y los hombres de su grupo mostraron en cada canción coreografías impecables, que acompañaban con una sonrisa que también hacía resplandecer el escenario.
Incluso, uno de los momentos más emotivos de la noche fue cuando Gwen presentó al colombiano Jonathan Pérez, uno de sus bailarines de break dance. Él salió luciendo una camiseta tricolor y le dio a la cantante una gorra con los colores de la bandera nacional.
Desde que apareció en el escenario, la estadounidense demostró su carisma con el público, saludó en español y pidió besos en el mismo idioma. Además, en medio de sus canciones, varias veces, mencionó lo emocionada que se sentía por estar en Colombia.
Se bajó del escenario y, subida en los hombros de un hombre de seguridad, les dio la mano a algunos asistentes que no ocultaban su felicidad al poder tocarla. Luego escaló la estructura del escenario y desde arriba animó al público capitalino a que cantara con más fuerza. Su dinamismo y su buen estado físico, a pesar de sus 38 años, le ayudaron a superar con éxito la dura prueba de la altura bogotana.
En la capital, Gwen demostró por qué es una artista multifacética, pues tanto en su producción más reciente en solitario, 'The Sweet Escape', como en al anterior disco, 'Love Angel Music Baby', combina ritmos como la balada, el pop y el hip hop. Y 'Rich Girl', 'Wind it up', 'Cool' y 'In the Morning' fueron algunos de los temas que enloquecieron a los fanáticos de esta cantante.
El público pedía a gritos 'Don't Speak', el tema más famoso de la agrupación 'No Doubt', donde inició la carrera artística de Gwen Stefani, pero nunca sonó. Ella finalizó con 'What You Waiting For?'.
Aunque los asistentes al concierto estuvieron parados por casi tres horas, disfrutaron con la misma euforia desde el comienzo hasta el final. Después se supo que el ska y el rock de 'No Doubt' se volverán a escuchar en su reencuentro, que promete ser en el 2008.
Los teloneros
Todavía no estaba llena la Plaza de Eventos del Parque Simón Bolívar cuando la luz y el sonido de los juegos pirotécnicos marcaron la entrada, a las siete en punto de la noche, de la banda The Hall Effect, la cuota de rock nacional en el concierto del sábado.
El público calentó sus voces repitiendo los coros de Unpure, Aim at me y Become, tres de los temas más reconocidos de la agrupación. |