Con un vestido azul y juguetón, una malla roja y sombras azules en los párpados,
Julieta Venegas abrió el concierto con su éxito "
Limón y sal", como una tormenta de movimiento, algo que tal vez aprendió durante sus días cuando tocaba con grupos de música
ska.
Capitalizando el éxito de su lanzamiento de su álbum
'MTV Unplugged' en Junio pasado, el cual ganó cinco nominaciones a los
Latin Grammy, incluso
mejor canción del año y
mejor disco alternativo, la cantante mexicana trajo su gira "
El Presente" al Aragon Ballroom de Chicago el sábado pasado, con un concierto que posiblemente será recordado como uno de los mejores del año en esta ciudad.
De forma vivaz y energética,
Venegas y su banda de 14 músicos transformaron al Aragon en un ambiente sorprendentemente íntimo, reduciendo a una audiencia de miles de personas a lo que parecía a un pequeña fiesta en la sala de una casa.
Mientras su aparición en MTV era más reservada y calculada, su concierto aquí mostró su capacidad de prender y cautivar a públicos grandes con un repertorio de 19 canciones, nuevas y viejas, que abarcaron menos de dos horas.
Cantó con mucha emoción mientras rotaba entre piano, acordeón y guitarra.
Venegas mostró que fácilmente interpreta bien sus nuevos temas sin los músicos famosos invitados en la sesión de MTV, tal como sucedió con "
Ilusión", que cantó con
Marisa Monte en la sesión de
MTV Unplugged.
Incluso hizo su propio "
rap" al final de "
Eres para mí", de su autoría pero que en la versión de MTV fue interpretado por la famosa española
La Mala Rodríguez.
Durante el tema "
Lento", de su tercer disco '
Sí',
Venegas cautivó toda la atención desde su piano, cantando una balada preciosa acompañada por una sección de instrumentos de cuerda, incluyendo violín, viola y violonchelo.
Estos instrumentos agregaron una dinámica única a otras canciones viejas, como "
Me van a matar", del soundtrack de la exitosa película "
Amores perros" (2000). Otra vez,
Venegas mostró su talento tocando la guitarra mientras cantaba.
"
Cómo sé", del disco '
Aquí' (1998), empezó con las cuerdas al estilo pizzicato, instrumentos básicos de percusión y la voz impresionante de la cantante.
Luego se expandió para eventualmente terminar con armonías vocales que le recuerdan a uno las características de la música africana.
Venegas tiene la capacidad única de variar entre lo introspectivo y lo delicado compuesto en el piano, como "
Esta vez", que cantó cuando regresó al escenario a pedido del público; así como las canciones más energéticas y bailables, que combinan influencias de
cumbia,
ska y
pop, como su nueva canción y el título de la gira '
El Presente'. Este sube y baja musical del ritmo del concierto es una distinción clave del éxito de su música.
¿Y cuál banda estaría completa sin una sección de instrumentos de metal, incluso la tuba que ha sido tan apreciada por sus aficionados? Pues la tuba estaba presente y fue el corazón rítmico de varios temas como "
Algo está cambiando", que explora los cambios filosóficos de la vida y amor, un soundtrack perfecto para los días cuando la lluvia no para de caer.
También cantó una de sus canciones más famosas antes de salir del escenario, la indicada para terminar una relación amorosa dolorosa: "
Me voy". Los gritos de la audiencia eran ensordecedores.
Venegas terminó poéticamente poco después de la medianoche con "
Andar conmigo", mientras miles de admiradores cantaron el coro, e incluso hasta la armonía.
Y así se fue, tan rápido como llegó, dejando a las masas cantando y felices.
Venegas y su banda regresan a México brevemente antes de seguir su gira mundial en Europa y otras ciudades de los Estados Unidos.
Por el momento, no tiene planes de regresar pronto a Chicago.