Al otro lado del teléfono, se le oye a
Pato esforzándose por sostener la bocina y a la vez cuidar a su pequeño hijo, de escasos meses de edad.
"
Es que la vecindad se llenó de nuevos inquilinos, fíjate", explica el guitarrista de una de las agrupaciones míticas del
rock mexicano,
la Maldita Vecindad y
los Hijos del 5o. Patio.
El grupo mexicano que se hizo popular por canciones como '
Solín' y '
Pachuco', que le cantó al movimiento zapatista EZLN, que alternó en E.U. con bandas como
Hole,
Sonic Youth y
Faith No More, y que fue capaz de vender desde la marginalidad 600 mil copias del álbum '
El Circo' en dos años, vuelve a Colombia para dar dos conciertos.
Lejos de ver reducida su energía por el paso de los años, el actual ambiente musical de independencia parece propicio para que
la Maldita Vecindad cobre su lugar en el palmarés de la movida subterránea.
Aunque no ha editado un álbum completo en estudio en los últimos 10 años,
la Maldita Vecindad ha seguido tocando y participando en importantes festivales en Estados Unidos y México, y han rendido todo tipo de homenajes: a
José José, a '
Tin-tan' y a
los Tigres del Norte.
La noticia para los fanáticos es que la banda prepara un quinto trabajo, que aún no tiene nombre: "
Estamos terminando las mezclas en San Francisco, es producido completamente por nosotros y toca pagarlo con conciertos, llevamos en eso un año".
La producción de este trabajo está a cargo de Greg Landau usana Baca, Amadito Valdés, Jackson Browne) y participarán en él varios invitados internacionales, como el pianista cubano
Omar Sosa y el percusionista
Karl Perazzo (Santana).
Los residentes de
la Maldita Vecindad hoy son
Roco (voz),
Sax (Saxofón),
Aldo Garay (bajo) y
Pato, además de
Kino en el teclado,
Mendez en las percusiones menores y
Jony en la batería.
Pato recuerda que no venían a Colombia desde el año 1997, cuando fueron el plato fuerte en el escenario del Parque Simón Bolívar: "
Estamos felices de ir de nuevo, qué rico que se acuerden de nosotros y nos inviten (...) en Latinoamérica, la paradoja es que nos resulta más fácil ir a Europa que a Suramérica".
La vecindad para los niños Cuenta
Pato que aunque el grupo continúa con las mismas energías de antes, ahora fuera del escenario las cosas son muy diferentes.
"
Ahora los camerinos son una guardería, y eso es muy curioso... Hace poco estábamos con los Fabulosos Cadillacs y en vez de ir al 'antro', nos íbamos a cenar a un restaurante y las fotos son llenas de hijos, es algo que nos gusta y tratamos de que concilie con la música".
Para
Pato, el asunto de los niños va muy en serio. Así como su amiga colombiana
Andrea Echeverri le dedicó un disco a su hija,
Pato también se lanzó con un grupo de música antillana para niños llamado
Bandula, que organizó el anterior baterista del grupo,
Carlos Rivarola, a grabar música para infantes y ya lleva con ellos tres álbumes:
Por los derechos,
¡Qué chévere Guateque! y
El Carnaval de la Lectura.
Sin embargo,
Pato siempre encuentra el retorno a
la Maldita Vecindad, que encuentra nuevos públicos jóvenes que encuentran en ellos un vehículo de expresión.
"
La música ha sido un elemento de cambio, si, pero no seremos el motivo del cambio (...) todo parte de necesidades inmediatas, y si la sociedad no está atendida, somos un espacio alternativo para expresarlo", afirma.