La banda, integrada por
Robert Plant,
Jimmy Page y
John Paul Jones, brindó un show con los temas más representativos de su carrera.
Londres,
Led Zeppelin, un mito del rocanrol y una de las bandas más influyentes, volvió a tocar el lunes a la noche en Londres tras 20 años de separación, y anunció una gira mundial que, se espera, los traerá a Sudamérica.
Con la excusa de un homenaje a Ahmet Ertegun, dueño de
Atlantic Records y descubridor de la banda,
Robert Plant,
Jimmy Page y
John Paul Jones volvieron a escena con “
Good Times and Bad Times”, su primer éxito en el O2 Arena de la capital británica.
Los
Zeppelin reemplazaron al fallecido y pirotécnico
John Bonham por su propio vástago
Jason Bonham y arremetieron con una energía poco acorde con los sesenta y tantos años de los tres miembros originales.
La apertura estuvo a cargo de
Bill Wyman -ex
Rolling Stones- y sus
Rhythm Kings, más
Paolo Nutini (el último descubrimiento de
Ertegun),
los Foreigner y
Paul Rodgers, según
Ansa y
DPA.
Ante miles de seguidores provenientes de todas partes del mundo, sumados a la crema y nata del rocanrol, los
Zeppelin rockearon durante un par de horas.
“
Es difícil construir el perfecto repertorio a partir de 10 discos. Pero hay temas que no pueden faltar, como éste”, explicó
Robert Plant antes de tocar “
Dazed and confused”. Fue en ese tema que
Page punteó como en los viejos y buenos tiempos, con un arco de violín.
Después llegarían otros clásicos como “
Stairway to heaven” -y con ella, la guitarra de dos mástiles de
Page-, “
Kashmir”, “
Rock and Roll” y “
Whole lotta love”.
Sobre el regreso a la ruta mundial,
los Zeppelin prefirieron jugar al misterio en boca de
Page, quien dijo: “
primero hagamos el O2 y veremos qué pasa a partir de ahí. No tengo aquí una bola de cristal”.
A lo largo de su carrera,
Led Zeppelin vendió unos 300 millones de álbumes, y eran legendarios por sus excesos, pero también tuvieron una influencia enorme en la escena rockera.
Cuando los organizadores anunciaron el concierto, la web que vendía sus entradas se bloqueó cuando más de un millón de personas intentaron comprar una, que estaban a un precio de 180 euros cada localidad.
El mes pasado, un seguidor de Escocia participó de una subasta benéfica y pagó 170.000 dólares por un par de entradas para el concierto.
Al show asistieron el ex
Beatle Paul McCartney, su hija Stella, las top model Naomi Campbell y Kate Moss, el grupo
Oasis,
Sting y su esposa Trudi Styler,
Tony Banks y
Mike Rutherford, de
Genesis.
A ellos se sumaron los dos integrantes de
U2 Adam Clayton y
The Edge,
Dave Grohl de
Foo Fighters y ex Nirvana, Lisa Marie Presley y
Dave Gilmour de
Pink Floyd.