Una de las noticias más llamativas de los últimos años fue la vuelta de
Led Zeppelin a los escenarios.
Seguidores y periodistas lucubran acerca de si se trató de una reconciliación provisional o si puede haber secuela.
Mientras, grandes del “
heavy” y el
rock progresivo han interpretado las canciones más emblemáticas de la banda recopilándolas en dos CDs titulados “
The Ultime Tribute To Led Zeppelin”. ¿Será el último, de verdad?.
Lo que si parece difícil es que
Zeppelin vuelvan a reunirse.
Robert Plant, la voz más carismática del
rock duro y el
blues blanco, con permiso de
Paul Rodgers, sigue tan mordaz como siempre con los que fueron sus colegas en la banda.
Han sido muchos los momentos que ha aprovechado para ridiculizar a
John Paul Jones, el bajista intelectual y a
Jimmy Page, el guitarrista abducido por la magia negra.
Además,
Plant ha desarrollado una carrera en solitario mucho más exitosa y reconocida que la de
Page y
Jones y se ha encontrado con un éxito tan inesperado como merecido con el disco que grabó hace dos años con
Allison Krause.
Un hermosísimo álbum en el que realizan versiones de sus canciones favoritas y que le ha llevado a hacer otros planes y conciertos con la artista vaquera.
En “
Ultimo tributo” son gente como el batería
Vinnie Colaiuta, los guitarristas
Morse,
Robertson,
Pat Travers y
Albert Lee los que forman parte de una nómina que se amplia con el órgano de
Keith Emerson y el piano de
Rick Wakeman.
También hay que citar la añorada voz de
Eric Bloom, guitarrista y cantante de
Blue Oyster Cult, quien se recrea en “
Good Times, Bad Times”, título muy apropiado para la trayectoria de tantos grupos de
rock, incluidos los más grandes.