Hace 20 años,
Lenny Kravitz era un completo desconocido que cantaba “
Let love rule” en pequeños bares de New York.
Dos décadas después dista mucho de aquel joven de cabello largo y rastafari que soñaba con alcanzar la fama, pues ahora este artista estadounidense se jacta de saborear las mieles del éxito.
Su música cargada de contundentes riffs (toques repetitivos) de guitarra e influenciada por la etapa hard rock y psycho de finales de los 60 y 70, lo convirtió en un icono de la música popular actual.
Kravitz acumula en su palmarés múltiples premios Grammy y varias giras mundiales.
Su extravagante apariencia (la de años anteriores) lo convirtió en una referencia de la moda y en un sex symbol.
Recientemente la cadena de televisión por cable VH1 lo ubicó en el puesto 93 de los “
100 más grandes artistas del Hard Rock”.
Su inclinación musical comenzó en la coral California
Boys Choir, en Los Ángeles, ciudad a la que se tuvo que mudar debido a un traslado en el trabajo de su madre.
En busca del éxito adoptó el sobrenombre de “
Romeo Blue”, dada su admiración por el también cantante
Prince, pero no consiguió ningún contrato musical y decidió volver a Nueva York, su ciudad natal.
En 1987 se casó con la actriz Lisa Bonet (conocida principalmente por su papel en el Show de Bill Cosby), con la que tuvo una hija llamada Zoe.
Durante el tiempo que duró este matrimonio (cuatro años más tarde se separaron),
Kravitz abandonó el look
Prince y se inspiró en grandes estrellas de
rock de los 70 como
Led Zeppelin,
Jimi Hendrix,
Stevie Wonder y
Bob Marley.
Al pasar un año ,la disquera
Virgin se fijó en él y editó su primer álbum “
Let Love Rule” que salió en 1989.
Desde entonces su carrera fue en ascenso y en la actualidad sigue siendo prometedora.