La cantante mexicana Lucero abrió las puertas de su corazón al hablar de los momentos más íntimos y de felicidad que vive al lado de su familia, además de revelar qué le van a pedir a Santa Claus.
La intérprete de Sobreviviré confiesa que el glamour que rodea a la estrella se queda en el escenario, porque en casa tanto ella como Manuel son unos padres muy normales.
"Somos una familia muy normal, que disfruta como cualquier familia mexicana feliz, y siempre le pido a Dios que nos mantenga juntos como hasta el día de hoy. Uno de mis principales propósitos es tener una relación bella como la que mantengo con Manuel; ambos somos el eje de una familia maravillosa y eso lo agradezco con toda el alma".
Se le ilumina el rostro y sus ojos destellan felicidad con sólo recordar a sus dos pequeños hijos.
"José Manuel es maravilloso; cuando se da cuenta que vamos a salir nos agarra a cualquiera de los dos por las piernas y nos dice: 'Porfa no se vayan'. Esa frase es horrible y nos hace sucumbir a alguno de los dos; ése es el verdadero motivo por el cual a veces llegamos solos a los eventos y no es por que estemos mal o estemos pensando en el divorcio, como muchos dicen y publican". Para esta Navidad no habrá viajes y sí mucho amor, que disfrutarán rodeados de sus familiares.
"La Navidad la vamos a pasar en casa y muy tranquilos en familia, con nuestras mamás, hermanos y sobrinos; esta fecha es muy importante y estar con la gente que te quiere no se paga con nada y no tienes que ir a buscar fiesta a otra parte, sino disfrutar de una cena en el calor de tu hogar, sin extravagancias.
“Y como cualquier familia mexicana disfrutamos de la cena de Navidad. Cenamos lo típico: romeritos, pavo y la manzana la preparo yo; le pongo apio, le pongo crema, nuez picada, es lo más fácil de hacer; también damos gracias al Niño Dios y brindamos entre los mayores, pues los chicos se van temprano a la cama para esperar que llegue Santa".
Sobre los propósitos que tiene para 2007 añadió:
"Todavía no escribo todos mis propósitos, la verdad es que no puedo pedir muchos, pues la vida me ha dado más de lo que merezco: trabajo en lo que me gusta, soy feliz, como sano, ya no fumo… Más bien mis propósitos ahora son espirituales, como el tener salud, amor, tranquilidad y paz, pero sobre todo mantenernos unidos como familia y felicidad para los míos", finaliza. |