Como un auténtico ciclón; así aparecieron sobre el escenario del Monte do Gozo los dioses del rock latino Maná.
Los treinta mil seguidores que anoche abarrotaron el auditorio alucinaron con las cascadas de agua y llamaradas que adornaron el esperado espectáculo.
Con mucha fuerza y garra. Así irrumpiern ayer en el gigantesco escenario de Monte do Gozo los incombustibles Maná. Su espectáculo prometía, y no defraudó a nadie. Tras un gran telón se entreveían las sombras de los cuatro componentes de la banda: Fher, Álex, Juan y Sergio. Sobre la tela se proyectaba un elevado muro y, de repente, para delirio de todas las fanes enloquecidas de primera fila, la enorme tapia reventó por los aires y comenzó a sonar Déjame entrar.
Entre un mar de gritos histéricos, la silueta de Fher, el cantante, se perfiló en un sinuoso juego de sombras. Por fin se levantó el el telón y arrancó, con un ligero retraso sobre el horario previsto, el Amar es combatir World Tour para delirio de los casi 30.000 incondicionales que ayer se dieron cita en el Monte do Gozo.
Después comenzaron a sonar éxitos como Oye mi amor y los hits de su último trabajo, Una señal y Labios compartidos, en medio de una puesta en escena impresionante, con cascadas de agua, llamaradas, vídeos sugerentes, mensajes luminosos, un deslumbrante juego de luces móviles capaz de recrear calaveras, incendios y cortinas de luz.Y llegó el momento en que dio comienzo uno de sus temas más emblemáticos, Vivir sin aire, y el Monte do Gozo se vino abajo. Retumbó con los coros de las casi 30.000 almas congregadas en el Auditorio, que entonaron, con mayor o menor acierto, la popular canción de los mexicanos.
Público entregado
Con un público totalmente entregado, la banda latina más internacional del momento fue repasando su discografía y tocando los temas de Amar es combatir. Bendita tu luz o Niños de la calle también sonaron en el recinto compostelano.
Por cierto, que entre los seguidores de la banda mexicana se encuentraba el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, que acudió anoche al concierto del año en la capital gallega, acompañado del alcalde Bugallo y el concejal Baqueiro. Al final fueron más de dos horas de concierto, en la que no faltarón los bises, ni los solos de batería de Álex, apodado El animal, considerado uno de los mejores percusionistas de rock del mundo. En suma, un deliro de concierto que pasará a la historia y que dejó completamente satisfechos a todos los que se dieron cita anoche en el Monte do Gozo. |