Alrededor del Estadio un mar de personas forcejeaba por ingresar al concierto de
rock latino del grupo mexicano
Maná.
Los fans corrían, buscando la puerta correcta, mientras los vendedores pregonaban: “
3 CD de Maná por un dólar... Aguas, colas, tabacos, chicles... Entradas”.
Dentro, con el ‘medio Estadio’ Olímpico repleto, 25 000 personas invitaban a salir al escenario a
Maná.
De pronto, a las 21:05, la tarima se cubrió por una tela blanca en la cual se proyectó un video que dejaba ver cómo los artistas saltaban un muro. Luego, ¡Pum! Se vino la explosión.
El presidente Rafael Correa estuvo presente en el concierto del grupo mexicano
Maná, realizado en Quito.
El Mandatario visitó a las estrellas en los camerinos.
Hoy termina el tour Amar es combatir en Ecuador, en Cuenca. El espectáculo se realizará en el estadio Alejandro Serrano Aguilar, a partir de las 20:30.
Déjame entrar fue la primera canción que entonó
Fernando Olvera, más conocido como ‘
Fher’.
Mientras,
Sergio Vallín, cuyo placer es tocar la guitarra, también se llevó la ovación del público junto con el baterista
Alejandro ‘El Animal’ González .
En el bajo estuvo Juanito, como lo llamó más adelante el vocalista del grupo.
Y en la percusión, directamente de la tierra del tequila,
Héctor Quintana.
Sobre su ropa negra, ‘
Fher’ vistió una larga gabardina roja, cambiada por una chompa corta de cuero del mismo color.
Después del “
déjame entrar en la alberca de tus ojos...”, cuyo ritmo inyectó adrenalina,
Maná puso al publico melancólico cuando entonó
Vivir sin aire.
Es que el concierto indujo a los espectadores a subir y bajar de ánimo.
Luego, con su guitarra blanca, Fher pidió que todos los quiteños con luz en la mirada lo ayudaran con
Bendita tu luz.
Hasta la luna estuvo ahí y, después de dos horas y media estaba justo sobre el estadio.
Además de música, en una pantalla gigante se pudieron leer algunos mensajes que invitaron a la reflexión sobre el cuidado de la naturaleza, los niños y una intensa negativa en contra del suicidio.
‘
El Animal’, fue quien cantó
Me salvaste y estusiasmado tocó su bateria hasta desfallecer, no sin antes lanzar sus baquetas al público.
Después abrió una cerveza y todos gritaron : ¡Pásate una!
El rey tiburón puso a bailar a Quito, que luego lloró con
Mariposa traicionera,
Mi religión,
El reloj cucú... Con esta canción, ‘
Fher’ recordó que perdió a su padre a los 7 años.
Dedicó esta canción “
a los padres que ahora son estrellas”.
La euforia volvió con
Corazón espinado y se desbordó con
Me vale. “
Vamos a cantar con tantos huevos, hasta que se escuche en Guadalajara”, gritó el baterista, mientras
Fher, después de correr por todo el escenario, se detuvo en el centro, extendió sus brazos en cruz e indicó sus dedos medios y en lo alto de la tarima se encendieron cuatro antorchas.
Para No ha parado de llover, en el escenario se creó un manto de torrencial lluvia, con truenos incluidos.
“
¡Guayaquil cantó muy bien, vamos a ver Quito cómo lo hace!”, exclamó, antes de cantar En el muelle de San Blas y salir de escena, entrando en una maleta. (Un fan identificó esta salida como un invento de Peter Gabriel para su gira Secret World, de 1994).
Tras el “
Otra, otra”, entonaron con fuerza
Labios compartidos,
Rayando el sol y
Clavado en un bar.
Todos cantaron ‘hasta la madre’, según
Fher.
Al final, el líder levantó las banderas mexicana y ecuatoriana: “
Somos hermanos, nunca olvidaremos que Quito fue la primera ciudad que nos abrió las puertas del mundo. Sean políticamente activos, no se dejen engañar por los políticos latinoamericanos, que no dicen la verdad”.