La que para muchos es una auténtica sex symbol parece que no quiere seguir manteniendo ese peso sobre sus hombres. Mariah Carey ha declarado al diario británico The Sun que el sexo no le interesa demasiado y que esperó hasta su noche de bodas para perder su virginidad.
La que fuera novia del también cantante Luis Miguel dio a conocer que no fue hasta los 23 años cuando probó el sexo gracias a su esposo. La intérprete afirma que “el sexo no me interesa mucho. Nunca he tenido la necesidad de estar con mucha gente. Siempre me he enfocado en otras cosas”.
Con estas declaraciones, la neoyorquina parece contradecir su imagen glamourosa debido a su precioso físico. De hecho, Glitter (2001), película en la que en cierta manera se interpretaba a sí misma, daba un perfil bastante tímido de Mariah Carey. El caso es que cada vez está más próxima la salida de su nuevo trabajo discográfico, The emancipation of Mimi y la cantante ya ha comenzado su particular promoción.