Todo comenzó en 1996 en Orlando (Florida), la ciudad donde la fantasía tiene una de sus más importantes factorías: Disneylandia. Allí también tenían su hogar otros cinco jóvenes entusiastas de la música llamados Backstreet Boys, que por entonces empezaban a despuntar mundialmente.
Era el verano de 1998, y los Backstreet Boys, supuestamente llegados por la locura de su popularidad, fueron dados la oportunidad de tener su propio programa especial en Disney Channel. Alegando demasiado trabajo, los Backstreet Boys dejaron pasar la oferta, dejando a Disney desesperados por encontrar un reemplazante. Aqui fue cuando llamaron a N' Sync para que participa en este mismo programa.
Cuando el programa fue cancelado algunos años después, Timberlake y el crecido en Washington D.C. Chasez se fueron a Nashville para seguir con sus carreras individuales en el canto. Eso, sin embargo, no duraría mucho. El amigo de Timberlake, Chris Kirkpatrick, originalmente de Pittsburgh, estaba haciendo presentaciones diarias en Universal Studios. Cuando Kirkpatrick se encontró con el representante de los Backstreet Boys, Lou Pearlman, se hizo el fanfarrón con el representante y le dijo que podía armar un grupo tan bueno, o mejor, que los Boys.
En solo semanas, Kirkpatrick había reclutado su antes compañero de Universal Joey Fatone, un nativo de Nueva York, también convenció a Timberlake y a Chasez para que vuelvan a Orlando. Con la adición del bajista Lance Bass, un nativo de Mississippi que había sido recomendado por el entrenador de voz de Timberlake, N' Sync estaba listo para el estrellato.
Si alguien sabía como llevarlos ahí, era Pearlman. Solo un par de años antes, Pearlman y el representante Johnny Wright habían hecho de los Backstreet Boys estrellas internacionales. Esta vez, Pearlman y Wright siguieron el mismo camino, un camino que ignoraba las estrategias tradicionales de empresas discográficas de Estados Unidos.
Así como los Backstreet Boys habían perfeccionado su talento en los centros comerciales y pistas de patinaje de Europa, N' Sync firmó un contrato con la empresa discográfica alemana BMG-Ariola, a través de la compañía de producción de Pearlman, Trans Continental Records, y pronto estaban cantando para los schnitzels.
Pronto, todas las chicas alemanas estaban enamoradas. Después de cada vez más altas ventas en Europa, era hora que la banda vuelva a casa. Lo cual, irónicamente, nos trae devuelta al principio de nuestro cuento: la presentación de N' Sync en Disney que lo comenzó todo.
Ese día nació el fenómeno, el fenómeno N' Sync. En los dos años después de ese hecho, el grupo rompio récord después de récord, más recientemente vendiendo 2.4 millones de copias de su último álbum, "No Strings Attached", solo en la primera semana (hasta han podido lanzar un álbum más vendido de feriado, "Home for Christmas", entre medio de sus rotundos éxitos de pop).
Y otros eventos han también mantenido el grupo en boca de todos. Estuvieron involucrados en un largo y sucio juicio con Pearlman y se mudaron a la empresa discográfica Jive, una movida sin precedente y la misma de los Backstreet Boys y de Britney Spears, mientras técnicamente todavía bajo contrato con BMG.
Eso no solo causó un terremoto en la base del imperio de Pearlman, pero hizo temblar la base de la operación mundial de BMG Entertainment, haciéndose un titular importante tanto en la prestigiosa revista financiera The Wall Street Journal como en Billboard.