3 musicians, 1 poet -- los angeles, kali-fornia
savage riffs -- double bass -- poetry -- emotion -- integrity
it began with a vision, a voice, & a poet.
the year was 2000, the dawning of a new millennium - it was the season of anti-reason & the fall equinox had just begun. together with the philosopher xenophon, an alliance was formed, deep in the chaotic kingdom of the west, that would secure the rising of a new empire of sound. secret rites were held, experiments in mental alchemy & wurd sorcery were introduced -- & soon 3 musical magi - rob, moke, eViL j - hurd the holy wurd & devoted their gifts to the sacred circle -- the eternal serpent once again slithered from the void, emptied its mouth of venom, & swallowed its furious tail.
the collective called OTEP was finally given life ...
their first mission was to conquer the city-state of los angeles - and conquer they did. earning a spot on ozzfest 2001 without a record deal - they then signed to a major label without a demo - achieving this strictly from the power, passion, & brutality of their live show.
in september 2001, they wrote their debut album SEVAS TRA - in october 2001, they recorded the album with famed producer Terry Date in seattle, wa - in november 2001, they returned to los angeles to begin perfecting their warcraft for the impending worldwide infection.
their philosophy is "solve et coagula" ... destroy to create ...
please post messages to otep on the community board--the best way to get a response, as otep frequently checks threads and makes posts herself. thank you.
otep - vox evil j - bass rob - guitar moke - drums
OTEP rozpoczal kariere w 2001 kiedy zostal zaproszony nieoficjalnie na OZZFEst bez plyty w dorobku. Ale wkrotce zajeli sie plytka EP"Jihad" ktora dala im odpowiednie recenzje aby wskoczyc na wyzsza polke sztuki tj.nagranie calkowitego krazka ktory pokrywa sie z Jihadem dodajac kilka nowych utworow.Teraz grupa wyplynela po raz drugi na ocean mieszanej tworczosci razem z plyta "House od Secrets" - plyta ktora wypelnia wszystko to co nie zostalo zrealizowane za pierwszym razem, z fenomenalna kontynucja starszego potomka
"House of Secrets" to szamotanina dzwiekow, plonacych wokali dostarczanych gwaltownie i upieczone w solidnej grupce muzykow. Wyprodukowal plytke Greg Wells i mamy wklad Joeyego Jordisona na 8 utworkach z 12. Muzyka jest przedstawiona jako rytualistyczna podroz w sedno grupy. Wokalnie zroznicowana w krzyki, czyste melodie towarzy- szace szeptom, growle i gardlo wydobywajace nieziemskie ryki. Gitary darza nas solidnymi metalowymi dzwiekami a bas jest w cholere ciezki.
Calosc otwiera cichy szmer otwierajcych sie drzwi w "Requiem", utwor ktory pokazuje caly chaos jakim jest OTEP. Zaczyna sie poezja ktora prowadzi nas ku gwaltownemu atakowi werbalnemu ktory przypomina ostre bicie. Mozesz uslyszec jej cierpienia poplamione krwia w niezwyklych krzykach. Co zmierza dalej nawet do ostatnich dzwiekow glosu kogos kto nie ma zwiazku ze studiem tamtego dnia.
To prowadzi to szybkiego i ostrego "Warhead" bardzo hardocorowy numer. Po nim nastepuje "Buried Alive" z charakterystycznymi wokalami ktore sa bardziej melodyczne, a numer tytulowy "House of Secrets" - wolniejsze spalanie-rozciaga sie wokalny wstep OTEP zeby potem wybuchnac fuzja ktora detonuje ogromny zapalnik metalowy.
Moim osobistym zdaniem tytulowa piosna jest moja jedna z ulubionych gdyz zawiera elemnty szalongo metalu. Oraz "Autopsy Song" definiowana przez OTEP jako jedna z najbardziej osobistych i wewnetrznych songow na krazku. "Wrazliwosc rowna sie sile w dominacji sztuki, to jest najlepsze"-mowi sama OTEP
Konczy sie wszystko songiem pt:"Shattered Pieces" ktora znowu jest definiowana przez OTEP jako jedna z najlepszych."Zawiera elementy mojej osoby"-OTEP
Otep got their start in 2000, when singer/band namesake Otep brought her Marilyn Manson-meets-Kim Gordon style of singing to a crew of musicians known only as Rob, Moke, and eViL j. The foursome began gigging around Los Angeles, scoring a deal with Capitol and releasing the Jihad EP the following year. Rumors of cannibalism and dabbling in the mystical arts helped add to their mysterious image, and they found themselves being complimented by the likes of Marilyn Manson himself for their antics. They stepped back into the studio with Terry Date at the tail end of 2001 to record their full-length debut, Sevas Tra, which saw the light of day in the summer of 2002. That summer they also joined the Ozzfest tour, gaining a prime spot on the second stage. In 2004 the group released their sophomore effort House of Secrets. ~ Bradley Torreano, All Music Guide
Otep es un cuarteto de Los Angeles, California, liderado por la vocalista Otep Shamaya. La banda existe desde 2000 y con anterioridad consiguió un puesto en la edición 2001 de Ozzfest sin haber editado material alguno. El debut de la banda fue el EP 'Jihad' en junio de ese año, y durante el último invierno el grupo dio cuerpo a este primer álbum. 'Sevas Tra' se lee al revés y desvela su significado: el arte salva. Esto indica las inquietudes artísticas de la banda, que ha llegado a recibir el sello de aprobación de ningún otro que Marilyn Manson. El estilo musical de Otep no es realmente novedoso, situándose en algún lugar entre el nu-metal más feroz y el rap-metal más agresivo, todo ello adornado con imágenes oscuras y místicas, que llevan a un resultado final que puede recordar a una mezcla de Manhole, Slipknot y Kittie.
Escasas son las bandas lideradas por mujeres, y menos aún las mujeres que lo hacen de la forma arrolladora en que Otep Shamaya se presenta ante el público. Mezclando rapeos y rugidos pavorosos casi impropios de una mujer, Otep da cuerpo a todas sus pesadillas de la infancia en una catarsis emocional pocas veces plasmada así en disco. Tal vez Jonathan Davis de Korn sea una comparación acertada, ya que ambos ventilan en sus letras una adolescencia de abusos sexuales a la que tratan de dar una salida. En el caso de Otep, esto se produce volcando su alma en una sucesión de partes susurradas, a veces casi inaudibles, otras narradas, y muchas chilladas o rapeadas. Pero aquí no se rapea como en un disco de hip-hop, aquí se rapea como se haría en el infierno: escupiendo rugidos llenos de veneno. Lo más parecido sería la aportación conocida de Tairrie B. al frente de los desaparecidos Manhole. A lo largo del disco no hay apenas espacio para la melodía; las líneas son martilleadas y repetidas, destacando también el uso que hace de los susurros, que son llevados a todos sus extremos, a veces incluso al borde un colapso nervioso y del llanto, como en un par de ocasiones parece ocurrir. Con todo ello, parece que Otep le roba el protagonismo a sus compañeros de grupo. Esto no debería ocurrir, ya que ellos ofrecen unos trabajos de gran solidez. Comenzando por el guitarrista Rob, su estilo se enmarca dentro del metal actual más potente, con guitarras graves y pesadas que escupen riffs contundentes. Sin embargo, en muchas ocasiones estos parecen un tanto reciclados y dan la impresión de haber sido escuchados con anterioridad. A ello hay que añadir un variado arsenal de disonancias y estridencias que sirven de fondo para las partes susurradas de voz. A pesar de la no excesiva originalidad en algunos aspectos de su trabajo, en líneas generales éste es fluído y tiene una gran pegada. Por su parte, el bajista Evil J se muestra veloz, con un sonido profundo y con momentos de brillo, mientras que el batería Moke demuestra un bagaje amplio, con profusión en el uso del bombo y de redobles y rellenos, llegando a incorporar alguna percusión. Uno de los puntos fuertes del disco es la inmensa producción de Terry Date, responsable de algunos de los discos más importantes de la pasada década y que aquí vuelve a demostrar que sigue en la primera línea del frente. Gracias al sonido que ha logrado en 'Sevas Tra', algunas carencias del disco pasan a un segundo plano, logrando que la escucha del disco sea por momentos un auténtico placer.
Tres de los temas incluídos en 'Sevas Tra' son nuevas versiones de los aparecidos en 'Jihad'. Este es el caso de 'T.R.I.C.', posiblemente el corte más puramente rap-metal del disco, 'Filthee', un contundente arrebato de furia en el que tan solo flojean algunos riffs poco inspirados y el mejor de los tres, 'Possession', que como una apisonadora puede con todo a su paso a base de metralla rapeada. De los temas nuevos, 'Blood Pigs' golpea duro pero repitiendo demasiados tópicos, 'Emtee' se divide en una primera parte tétrica y una segunda lenta aunque ruidosa, mientras que 'My Confession' sigue el mismo patrón tétrico/contundente, si bien en esta ocasión con mayor acierto. Más allá, 'Sacrilege' es un elaborado corte con profusión de rapeo y 'Menocide', cuando por fin se decide a comenzar, avasalla con unos riffs, ahora sí, espectaculares. Pero los momentos que de verdad indican que Otep es una banda a tener muy en cuenta son 'Battle Ready', donde se aúnan partes tensas, coros salvajes, rapeo, precisas guitarras y un final pesado digno de elogio, y por encima de todos los demás, los dos cortes necesarios para entender la idiosincrasia de la banda. 'Tortured' abre el disco de una forma tan brutal como incómoda para el oyente; en realidad no es una canción, sino la narración de Otep sobre un fondo casi imperceptible de los prolegómenos del abuso sexual que sufrió durante su adolescencia. Esto vuelve a ser retomado en el último corte del disco 'Jonestown Tea, esta vez sí de forma musical ,ya que tampoco se pueda decir que se trata de una canción propiamente dicha. El desgarro emocional que sufrió la pequeña Otep queda bien reflejado y viene acompañado por guitarras estridentes que aumentan el dramatismo de la situación y que dejan tan solo intuir que se echa a llorar de desesperación. Obviamente esto no es algo para todos los públicos y sin duda habrá voces que se levanten cuestionando el oportunismo de la inclusión de estos cortes, pero no se puede negar que pocas veces se puede asistir a algo tan desgarrador y espeluznante. Más allá, Otep demuestan solvencia y aplomo suficientes como para esperar de ellos grandes cosas en el futuro, quedando como único fallo la relativa ausencia de temas pegadizos, debiendo trabajar más en el futuro en ese aspecto para poder dar el definitivo salto cualitativo. No obstante, esta es una de las pocas bandas que actualmente se pasean por una multinacional con una música tan contundente y es una de las esperanzas de que este tipo de música vuelva a recobrar el protagonismo que en los últimos tiempos parecía haber perdido a nivel del gran público.
Otep es un cuarteto de Los Angeles, California, liderado por la vocalista Otep Shamaya. La banda existe desde 2000 y con anterioridad consiguió un puesto en la edición 2001 de Ozzfest sin haber editado material alguno. El debut de la banda fue el EP 'Jihad' en junio de ese año, y durante el último invierno el grupo dio cuerpo a este primer álbum. 'Sevas Tra' se lee al revés y desvela su significado: el arte salva. Esto indica las inquietudes artísticas de la banda, que ha llegado a recibir el sello de aprobación de ningún otro que Marilyn Manson. El estilo musical de Otep no es realmente novedoso, situándose en algún lugar entre el nu-metal más feroz y el rap-metal más agresivo, todo ello adornado con imágenes oscuras y místicas, que llevan a un resultado final que puede recordar a una mezcla de Manhole, Slipknot y Kittie.
Escasas son las bandas lideradas por mujeres, y menos aún las mujeres que lo hacen de la forma arrolladora en que Otep Shamaya se presenta ante el público. Mezclando rapeos y rugidos pavorosos casi impropios de una mujer, Otep da cuerpo a todas sus pesadillas de la infancia en una catarsis emocional pocas veces plasmada así en disco. Tal vez Jonathan Davis de Korn sea una comparación acertada, ya que ambos ventilan en sus letras una adolescencia de abusos sexuales a la que tratan de dar una salida. En el caso de Otep, esto se produce volcando su alma en una sucesión de partes susurradas, a veces casi inaudibles, otras narradas, y muchas chilladas o rapeadas. Pero aquí no se rapea como en un disco de hip-hop, aquí se rapea como se haría en el infierno: escupiendo rugidos llenos de veneno. Lo más parecido sería la aportación conocida de Tairrie B. al frente de los desaparecidos Manhole. A lo largo del disco no hay apenas espacio para la melodía; las líneas son martilleadas y repetidas, destacando también el uso que hace de los susurros, que son llevados a todos sus extremos, a veces incluso al borde un colapso nervioso y del llanto, como en un par de ocasiones parece ocurrir. Con todo ello, parece que Otep le roba el protagonismo a sus compañeros de grupo. Esto no debería ocurrir, ya que ellos ofrecen unos trabajos de gran solidez. Comenzando por el guitarrista Rob, su estilo se enmarca dentro del metal actual más potente, con guitarras graves y pesadas que escupen riffs contundentes. Sin embargo, en muchas ocasiones estos parecen un tanto reciclados y dan la impresión de haber sido escuchados con anterioridad. A ello hay que añadir un variado arsenal de disonancias y estridencias que sirven de fondo para las partes susurradas de voz. A pesar de la no excesiva originalidad en algunos aspectos de su trabajo, en líneas generales éste es fluído y tiene una gran pegada. Por su parte, el bajista Evil J se muestra veloz, con un sonido profundo y con momentos de brillo, mientras que el batería Moke demuestra un bagaje amplio, con profusión en el uso del bombo y de redobles y rellenos, llegando a incorporar alguna percusión. Uno de los puntos fuertes del disco es la inmensa producción de Terry Date, responsable de algunos de los discos más importantes de la pasada década y que aquí vuelve a demostrar que sigue en la primera línea del frente. Gracias al sonido que ha logrado en 'Sevas Tra', algunas carencias del disco pasan a un segundo plano, logrando que la escucha del disco sea por momentos un auténtico placer.
Tres de los temas incluídos en 'Sevas Tra' son nuevas versiones de los aparecidos en 'Jihad'. Este es el caso de 'T.R.I.C.', posiblemente el corte más puramente rap-metal del disco, 'Filthee', un contundente arrebato de furia en el que tan solo flojean algunos riffs poco inspirados y el mejor de los tres, 'Possession', que como una apisonadora puede con todo a su paso a base de metralla rapeada. De los temas nuevos, 'Blood Pigs' golpea duro pero repitiendo demasiados tópicos, 'Emtee' se divide en una primera parte tétrica y una segunda lenta aunque ruidosa, mientras que 'My Confession' sigue el mismo patrón tétrico/contundente, si bien en esta ocasión con mayor acierto. Más allá, 'Sacrilege' es un elaborado corte con profusión de rapeo y 'Menocide', cuando por fin se decide a comenzar, avasalla con unos riffs, ahora sí, espectaculares. Pero los momentos que de verdad indican que Otep es una banda a tener muy en cuenta son 'Battle Ready', donde se aúnan partes tensas, coros salvajes, rapeo, precisas guitarras y un final pesado digno de elogio, y por encima de todos los demás, los dos cortes necesarios para entender la idiosincrasia de la banda. 'Tortured' abre el disco de una forma tan brutal como incómoda para el oyente; en realidad no es una canción, sino la narración de Otep sobre un fondo casi imperceptible de los prolegómenos del abuso sexual que sufrió durante su adolescencia. Esto vuelve a ser retomado en el último corte del disco 'Jonestown Tea, esta vez sí de forma musical ,ya que tampoco se pueda decir que se trata de una canción propiamente dicha. El desgarro emocional que sufrió la pequeña Otep queda bien reflejado y viene acompañado por guitarras estridentes que aumentan el dramatismo de la situación y que dejan tan solo intuir que se echa a llorar de desesperación. Obviamente esto no es algo para todos los públicos y sin duda habrá voces que se levanten cuestionando el oportunismo de la inclusión de estos cortes, pero no se puede negar que pocas veces se puede asistir a algo tan desgarrador y espeluznante. Más allá, Otep demuestan solvencia y aplomo suficientes como para esperar de ellos grandes cosas en el futuro, quedando como único fallo la relativa ausencia de temas pegadizos, debiendo trabajar más en el futuro en ese aspecto para poder dar el definitivo salto cualitativo. No obstante, esta es una de las pocas bandas que actualmente se pasean por una multinacional con una música tan contundente y es una de las esperanzas de que este tipo de música vuelva a recobrar el protagonismo que en los últimos tiempos parecía haber perdido a nivel del gran público.
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