En un concierto de un artista que lleva cincuenta años sobre los escenarios, la mitad de ellos en los de su querida Las Vegas, la capital, entre otras cosas- del espectáculo, pueden esperarse dos cosas: que se presente ante el público con ínfulas de estrella y desprendiendo aromas de cansancio, por eso de repetir y repetir la misma actuación de siempre, o que nada más aparecer, e incluso antes de pisar las tablas, arrastre al público tras él.
Ésto último fue lo que ayer hizo
Paul Anka en el Teatro Cervantes, que registró un lleno absoluto para ver y escuchar al autor de la versión inglesa del inmortal ´
My way´.
Micrófono en mano, el canadiense entró por el patio de butacas entonando el gran éxito de su carrera, ´
Diana´, dejando bien claro a los presentes de que iban a ser testigos de un directo cercano y repleto de canciones míticas.
Y así fue, el cantante enlazó uno tras otro éxito y no paró de bajar a saludar a su público, con el que se besó, fotografió y bailó en numerosas ocasiones.
Incluso presentó a su esposa, que destacaba por su rubia cabellera en las primeras filas, y admitió una petición: ´
Having My Baby´, con el que vino uno de los momentos más divertidos del recital, ya que la canción en cuestión no estaba prevista.
Haciendo gala de una generosidad sin igual,
Anka indicó a varios de sus músicos que comenzasen a tocarla.
Y tras cantar unos cuantos versos, el artista comenzó a improvisar. "
Gracias por pedirme este tema..., pero hora no sé cómo cerrarlo", cantó entre las carcajadas de todo el teatro.
Sin olvidar los imprescindibles ´
You Are My Destiny´ y ´
Put Your Head On My Shoulder´,
Anka también pulsó la emotividad con el tema ´
Times Of Your Life´, para el que hizo desplegar una gran pantalla en la que se proyectaron imágenes de su vida.
Además de las fotografías junto a los
Beatles,
Elvis,
Frank Sinatra y
Quincy Jones, entre otros artistas, el legendario ´
crooner´ mostró a los grandes amores de su vida: sus hijas Amelia, Anthea, Alicia, Amanda y Alexandra.
La misma pantalla le sirvió al cantante para realizar un dueto junto a
Sammy Davis Jr. "
El artista más grande que he conocido jamás", dijo antes de entonar ´
I´m not anymore´, canción escrita por
Anka para el show televisivo del cantante neoyorquino.
Y para cerrar el concierto, aunque esta vez sin imágenes, la voz en
off de
Sinatra le sirvió al cantante para hacer aún más grande la interpretación de ´
My Way´. También rememoró a otro grande:
Buddy Holly, para el que el canadiense escribió ´
It Doesn´t Matter Anymore´, que ayer interpretó en versión acústica y recordando que, por desgracia "
no pudo escribirle más" debido a su repentino fallecimiento.
Varias generaciones de espectadores disfrutaron anoche de un grandioso concierto ofrecido por un mítico artista que, además, guarda intactas la vitalidad y la magia con las que, allá en los años cincuenta, alcanzará la cima del mundo.