Llegan a Ciudad Real con su nuevo disco,
Aproximaciones, que les ha colocado de nuevo como uno de los grupos de primera línea del
rock&roll en España a pesar del aparente cambio en los sonidos, que ahora se tornan más suaves y menos canallas.
Hablamos con
Rubén, cantante y guitarrista de
Pereza, para que nos cuente cómo se encuentra el grupo en este momento.
>
¿Cómo suenan los nuevos temas en directo? ¿Se observa mucha diferencia con los anteriores?
Todos los temas suenan muy bien. La verdad es que estamos teniendo un año muy bueno, no nos podemos quejar. En los discos quizá los temas puedan ser diferentes entre sí, pero en directo todo cambia y no se notan muchas diferencias entre las canciones, todas suenan muy bien, suenan a rock&roll.
>Se va a cumplir casi un año desde que saliese el disco; ¿cómo han cambiado las canciones desde que se grabaron?
Las canciones van creciendo, van evolucionando. Cada fase es un momento, una fotografía de la vida de la canción: cuando la compones es de una forma; cuando la grabas, de otra; y cuando la tocas en directo te das cuenta de que a lo mejor no tiene nada que ver con lo que hiciste al principio, ya que dejamos partes abiertas a la improvisación. Esto también es una forma de motivarnos a nosotros mismos. Pero sí, es cierto que a veces hay muchos cambios durante el camino. De hecho, muchas veces, cuando terminamos una gira, cuando ya los temas tienen una personalidad propia, decimos: “Ahora es cuando tendríamos que grabar el disco”.
>Os habrá preguntado mucho por este aparente cambio de rumbo, ¿no? O, al menos, de actitud. Habéis pasado de ser unos Rolling a ser unos Beatles...
Bueno, tampoco hay que exagerar. Ni antes éramos unos Rolling ni ahora somos unos Beatles. Sí que es verdad que nos gusta tener nuestras propias contradicciones: parece que los Rolling representan el rock y los Beatles el pop, pero los dos grupos tocaban los dos estilos, y a quien no le gusten estos grupos, es que no le gusta la música.
>Supongo que con esto os quitáis un poco de presión, ¿no? Antes de que os encasillen, os desencasilláis vosotros.
Sí, aunque esa manía por encasillar casi siempre es de la prensa para tratar de explicar a qué suena una banda. Lo que hay que hacer es escuchar el disco despacio y entonces se podrá juzgar.
De todos modos, jugar al despiste en esta profesión es bueno, así que no está mal esto de que la gente se líe (risas).
>Lo que sí es cierto es que siempre habéis hecho lo que os ha apetecido; mira lo que pasó con Los amigos de los animales, que hubo gente que os criticó por sacar un recopilatorio teniendo una carrera musical tan corta.
Sí, la verdad es que a veces hay que hacer las cosas sin pararte a pensar en el qué dirán, porque entonces no haces nada. Leyva y yo somos dos personas muy inquietas, nos gusta hacer cosas cada dos por tres, y sacar Los amigos de los animales fue un auténtico gustazo que nos quisimos pegar.
>La verdad es que este disco demostraba que os habéis ganado muy buenas amistades, ¿no? Los Delinqüentes, Sidonie, Xoel (Deluxe), Iván Ferreiro...
Si es que cuando llevas tanto tiempo tocando vas coincidiendo con unos y con otros. Y, con el tiempo, hay algunos que dejan de ser simplemente colegas de profesión y acaban siendo directamente amigos tuyos, y es el caso de estos grupos. Todos tenemos anécdotas parecidas, sufrimos por lo mismo y la verdad es que a veces estar tantos meses en la carretera hace que te agarres a los propios colegas de profesión que te vas encontrando por el camino.
>¿Cómo lleváis vosotros esto de que la gente se baje vuestro disco de internet?
Bueno, es una cosa que va con los tiempos. Hemos pasado de la era analógica, que era maravillosa y genial, a la era digital, que es más fría, y a nuestra generación este cambio tan fuerte nos ha pillado un poco en medio. Pero en fin, es lo que hay. La gente no va a pagar por cosas que puede conseguir gratis en internet. Obviamente, también está la gente que tiene cierta mitomanía y le gusta tener los discos de sus grupos favoritos para tocarlo, verlo por dentro... hay gente que valora el cariño con el que haces un disco.
Pero en fin, internet, como todos los grandes inventos, tiene sus partes buenas y sus partes malas: lo bueno es que la cultura está al alcance de todo el mundo. La verdad es que esto de que la gente se pille nuestro disco de internet no nos hace mucha gracia, pero es lo que hay.
>Muchos grupos han denunciado presiones de sus discográficas, que les han obligado por contrato a manifestarse públicamente en contra de la piratería. ¿Vosotros habéis tenido algún problema de este tipo?
No, nosotros no hemos tenido nunca ningún problema. Obviamente, nosotros hacemos nuestros discos con mucho cariño y con mucho esfuerzo y eso a veces no te lo paga la gente comprándote el disco, pero no, nunca hemos tenido problemas con las discográficas por este tema.
Pero bueno, es que esto de que la gente te escuche gratis también tiene sus cosas buenas, y es que luego hay muchos más conciertos y los directos son mucho mejores, porque cada vez viene más gente. En los 90 la gente estaba muy a gusto en su casa, pero ahora todo el mundo va a conciertos.
>¿Cómo lleváis el fenómeno fan? Porque supongo supongo que no es lo mismo que alguien te admire por su música que se ponga a chillar nada más verte...
La verdad es que cuando tienes 17 años y estás en una banda, lo último que quieres es escuchar tu disco en los 40principales y que un colega te diga que a tus conciertos sólo van niñas, pero es que todo esto no tiene por qué ser malo. En los conciertos de Elvis, de los Rolling, de los Beatles... ves a un montón de chicas; luego vas al concierto de Pereza, ves que también hay muchas chavalas y te ríes y piensas “bueno, parece que estamos en el buen camino” (risas).
>De todos modos, esto de las fans muchas veces sólo pasa en las primeras filas, ¿eh?
Lo que pasa es que son las que les dan el ambiente al concierto y las que más gritan (risas), pero luego entre el público también ves a gente muy joven, a chavales más macarrillas, a la típica pareja que va a escuchar su canción, a un viejo rockero con su tercio en la mano y su sonrisilla de que le está gustando lo que ve... siempre hay de todo.
>¿Y no os molesta tanta presión en esas primeras filas?
Mira, si quieres que te diga la verdad, nos encanta (risas). De hecho, si algún día las chavalas desapareciesen de esas primeras filas, nos mosquearíamos y pensaríamos que algo hemos hecho mal.
>¿Habéis dicho alguna vez que una cosa es la actitud en el escenario y otra la actitud fuera de él; ¿cómo es esa sensación ahí arriba?
No sabría describírtelo, tío. Encima del escenario es flipante. Te lo tienes que comer, te tienes que comer al público, al mundo, a la vida, y tienes que ir con una actitud de sobrado. Sobre todo porque hay gente que ha pagado una pasta por verte en directo y se merece que te mueras encima del escenario. Nosotros no somos indies ni grunges, no podemos estar todo el concierto mirándonos la punta de los zapatos. Hay actitudes para todo, y la nuestra es ésa: cuando sales al escenario tienes que follarte al público.
Obviamente, cuando te bajas del escenario te quedas como una malva, has descargado todo. Pero claro, es que lo que haces en un escenario no lo puedes hacer fuera. Es la famosa frase de “no intenten hacer esto en casa”. Y la verdad es que cuando estás en el escenario, a todos nos gusta sentirnos una estrella del rock.
>De todos modos, a veces es un poco peligroso esto del fenómeno fan, ¿no? Fíjate lo que os pasó con el foro de la web, que lo tuvisteis que cerrar porque la gente se puso a hablar de vuestra vida privada.
Sí, la verdad es que el foro comenzó con conversaciones muy interesantes. Lo que pasa es que la cosa comenzó a hacerse más grande y se empezó a hablar de cosas al margen de lo musical, así que lo tuvimos que cerrar. El foro es para que la gente se informe, no para que cotillee sobre nosotros.
>Vosotros sois músicos, pero, evidentemente, antes sois personas; ¿cómo lleváis las críticas que no son estrictamente musicales?
Bueno, la verdad es que hasta te acabas acostumbrando, pero no es algo que esté bien. Está el típico ejemplo del chico que te critica porque a su novia le gusta Pereza. Pero vaya, que eso nos ha pasado a todos, ¿eh? Igual que hemos provocado celos del novio de alguna chavala, a mí también me jode que un tío se fije en mi chica. De todos modos, hay que poner los pies en el suelo: si has hecho algo chungo (bueno, o no chungo) con su chica, el novio tendrá derecho a estar celoso, pero si no has hecho nada, el que se ponga celoso tiene que ir a algún sitio a hacérselo mirar. Pero vaya, que esto es parte de la vida, no es nada nuevo.
>¿Hasta qué punto es uno esclavo de quien escucha sus canciones?
Pues hay veces que te conviertes en esclavo de esto casi sin darte cuenta. Hay que ir con cuidado y no estar esclavizado por tu público, porque si te obsesionas con agradarlo a toda costa puedes llegar a a perder la perspectiva y a hacer cosas que no te gustan del todo. Hay veces, por ejemplo, que tu cuerpo te pide un cambio en tu música, y eso es totalmente legítimo. Creo que hay que seguir al corazón y no a la cuenta bancaria.
>¿Qué pensáis cuando miráis al pasado y os fijáis en lo que hacíais en ‘Buenas noches, Rose’ o ‘Mala hierba’?
Bueno, es la época teenager de todo esto. Son nuestros antiguos proyectos, que eran mucho más rock. Esto conecta con lo que te decía antes, que cuando éramos más jóvenes queríamos hacerlo todo muy rock y muy bestia. Fue un apredizaje muy bueno que nos ha dado muchas tablas, muchos kilómetros de carreteras y experiencias y unos recuerdos geniales. La verdad es que cuando acabamos con nuestras bandas, Leyva y yo seguíamos con ganas de continuar, y así nació Pereza.
>Después de tantos años, ¿qué le queda por hacer a Pereza?
No sé; la verdad es que siempre estamos a la búsqueda de la canción 10, del concierto 10, del álbum 10... Cada vez hay más ganas de hacerlo mejor, de comunicar más, de tener a la gente más cerca... pero sobre todo en las canciones, todavía nos quedan muchas por hacer. Cuantas más canciones haces, más te quedan por hacer. Estamos obsesionados con las canciones y queremos hacer canciones incontestables para que todo el mundo se quiera y esta mierda de mundo sea mejor.