“¿Alguien tiene alguna pregunta que no sea acerca de Dave (Gilmour)?”. Una intervención mitad en broma y la otra mitad muy en serio lanzada por Roger Waters ante la marea de requerimientos periodísticos sobre el futuro de Pink Floyd a un año y medio del concierto de Live 8 en el Hyde Park de Londres.
“Supimos hace muy poco que Pink Floyd podría tocar nuevamente en Nueva York para apoyar la campaña de Al Gore sobre el calentamiento global. Me encantaría hacerlo pero al parecer Dave (Gilmour) no quería. Entonces habrá que pensarlo para el futuro. Nunca socializamos mucho entre nosotros, ni siquiera cuando estábamos juntos en el grupo. Eso no ha cambiado aún. La pregunta sobre el futuro de Pink Floyd también habría que hacérsela a Dave (Gilmour)”, dice.
Roger Waters intenta desmarcarse del peso de la historia junto al cuarteto formado en 1965. Pero a pesar de haber suspendido desde 1983 esa militancia, su realidad sigue estando ligada a la banda británica más importante del rock conceptual. No por nada Waters saldrá mañana a un escenario chileno después de cinco años para interpretar de comienzo a fin la obra cumbre de Pink Floyd: The dark side of the moon.
Fue publicada en 1973 y escrita colectivamente por Gilmour, Richard Wright, Nick Mason y Waters (en cuya autoría figuran piezas de alto impacto como “Money”, “Brain damage” y “Eclipse”, y coautorías en todas las demás). “The dark side of the moon es acerca de seres humanos. Aceptamos que somos seres que sufrimos, que pensamos y que tenemos sentimientos. Tal vez por eso las generaciones que vinieron después de las que escucharon la música en su contexto original siguen sintiéndose identificadas. Los hombres podemos cuestionar las cosas y no sentir que estamos atrapados en una máquina”.
-¿Y cómo ve la posibilidad de proyectar la música de Pink Floyd en las nuevas generaciones que consumen MTV?
-Roger Waters: Tengo un hijo de 10 años que pronto será adolescente. Pienso que MTV es una influencia maligna no sólo para los adolescentes sino en todos nosotros. Lo hace a través de imágenes que siempre están asociadas a mujeres con pantalones ajustados y cosas así. MTV evita que los jóvenes puedan pretender cambiar el mundo. Es un invento norteamericano muy ligado a los programas de noticias de televisión o los diarios norteamericanos que sólo les interesa los aspectos financieros y responderle a sus financistas sin tener relación con ningún público. MTV no tiene ningún interés en la creatividad, ni en el sentimiento de las personas, ni en la música misma. |