El trío
The Police hizo retroceder anoche el calendario hasta 1983.
Ante un público que en su mayoría se quitó de encima los 25 años transcurridos desde la disolución del popular triunvirato, la banda ofició un ejercicio de nostalgia que fue saludado y aclamado por más de 35.000 personas.
En alrededor de hora y tres cuartos,
Sting y los suyos interpretaron docena y media de temas, la gran mayoría de ellos, los éxitos que hicieron del trío una de las formaciones más vendedoras de finales de los setenta y primeros de los ochenta del
pop mundial.
El grupo irrumpió en escena a los acordes de su inmortal
Message in a Bottle.
Con
Sting imbuido de su papel de eje conductor del concierto, el grupo interpretó varias piezas de cada uno de sus cinco discos de estudio, como
Walking on the moon,
When the world is runnig down o
Every little thing she does is magic, y se detuvo de manera especial en el primero y el tercero,
Outlandos d'Amour y
Zenyatta Mondatta.
La banda reservó para el tramo final sus principales hitos comerciales: desde
De do do do a
Can't stand losing you y
Roxanne, como cierre en falso antes de los bises, donde echaron el resto con himnos como
King of Pain,
So Lonely y el architarareado
Every breath you take.
El trío se despidió con el trepidante
Next to you, la primera canción de su primer disco.
El grupo cerrará esta noche en Madrid su minigira española de tres conciertos actuando en el
Rock in Rio y han hecho oficial que su actuación de Agosto en Nueva York pondrá el punto final, dicen que esta vez sí, a su carrera.
La banda anunció su regreso a los escenarios en Mayo pasado y desde entonces esta gira ha procurado a los tres músicos pingües beneficios, unos 270 millones de euros.
Police fueron los amos y señores de una velada que cerraron, entrada la madrugada,
Fancy, y que había dado comienzo a las cuatro y media con
Gari.