Diez años ha tardado el trío británico
Portishead en publicar su nuevo álbum, '
Third', un viaje por el lado más oscuro de su música en el que han dado una arriesgada vuelta de tuerca a sus propuestas electrónicas.
El esperado regreso de la banda de Bristol es un disco complicado que pone a prueba la paciencia de los oyentes y la fidelidad de sus seguidores.
En su tercer álbum de estudio,
Portishead ha retorcido su sonido en busca de nuevos territorios de la música electrónica, de la que fueron referentes a comienzos de los años noventa al frente de un estilo que se dio en llamar
'trip-hop'.
Con '
Third' (Island), el trío dejó claras sus intenciones desde el principio y eligió como tema de presentación del álbum '
Machine gun', que puede definirse como todo lo contrario a un single de éxito.
'
Machine gun' es el sonido de una ametralladora con la voz de
Beth Gibbons, quien interpreta los temas del álbum como si estuviera comunicando la noticia de una tragedia planetaria.
'
We carry on' discurre bajo el ruido de lo que podría ser el claxon de un automóvil y en '
Magic doors' se combinan bases rítmicas, distorsiones y una de las melodías más elaboradas de todo el disco.
Es el tipo de propuestas extremas con el que
Gibbons y sus dos socios,
Geoff Barrow y
Adrian Utley, han roto un silencio de una década, un período de tiempo mayor del que emplearon
los Beatles en publicar su discografía.
Pero no todo es ruido en '
Third' (Tercero), que ofrece sus mejores hallazgos en temas como '
The rip', que combina los delicados acordes de una guitarra acústica con pesadas atmósferas construidas con sonidos industriales, y '
The hunter', donde una elegante melodía se abre paso entre distorsiones.
Entre esta mezcla de sonidos y atmósferas, el grupo se da una tregua en '
Deep water', una canción que
Beth Gibbons interpreta bajo las frágiles notas de un ukelele y la sombra de un coro fantasmal.
El álbum alcanza altas cotas de dramatismo en '
Plastic', que parece escrita para la banda sonora de una película de terror, y en '
Small' resuenan los ecos de un filme de espías de los años sesenta.
'
Third' comienza con '
Silence', uno de las canciones más vibrantes del disco, y termina con la languidez de '
Threads', después de once cortes con los que
Portishead ejecuta el giro de tuerca de un proyecto que surgió en 1991 del encuentro entre
Beth Gibbons y el multinstrumentista
Geoff Barrow.
El grupo, que tomó su nombre de un pueblo cercano a Bristol, se completó con el guitarrista de jazz
Adrian Utley y en 1994 publicó su álbum de debut, '
Dummy', que fue un éxito en el Reino Unido y Estados Unidos, a pesar de que la reconocida aversión del grupo hacia la prensa dificultó la promoción del disco.
Tres años más tarde,
Portishead publicó un álbum homónimo del que se extrajeron tres singles que alcanzaron las listas de éxito, y en 1998 publicaron el concierto que ofrecieron con la Orquesta Filarmónica de Nueva York.
'
Third' ha roto un largo período de inactividad y ha devuelto a los escenario a
Portishead, embarcado ya en una gira por Europa.