Mientras los estadounidenses se llevaron cuatro premios de rock, la colombiana no ganó pero hizo bailar a todos en la ceremonia.
La banda californiana Red Hot Chili Peppers sigue en lo más alto del rock mundial y así lo demostró en la ceremonia de entrega de los Grammy realizada el domingo 11 de febrero en el Staples Center de Los Ángeles, Estados Unidos.
El grupo que este año cumple 24 años de vida ganó cuatro galardones, considerados por muchos como los más importantes. Su disco doble Stadium Arcadium, los llevó a ganarse el premio al Mejor Álbum de Rock, además de Mejor Canción de Rock, Mejor Interpretación de un Grupo de Rock por el tema “Dani California” y Mejor Edición Especial de un Disco (package).
Claro que en término de cantidad e importancia durante la ceremonia fue otro el estilo que se llevó los aplausos más fuertes: el country contemporáneo del trío texano Dixie Chicks, recibió cinco premios luego de ser marginadas por el mercado estadounidense debido a las declaraciones contra el presidente George W. Bush poco antes de la invasión de Irak. El trío formado por tres mujeres recibió la distinción por Mejor Grabación del Año y Mejor Canción con “Not Ready to Make Nice”, además de Mejor Álbum del Año con Taking the Long Way. A pesar de rechazar la definición actual de country music, la banda se llevó el premio al Mejor Álbum Country.
El retorno de Mary J. Blige también tuvo su recompensa. Aunque aspiraba a ocho galardones, se llevó a casa las estatuillas por Mejor Álbum de R&B con The Breakthrough, Mejor Interpretación en esta categoría y Mejor Canción de R&B con “Be Without You”.
Otros premios importantes fueron el de Christina Aguilera por Mejor Voz Pop Femenina, John Mayer por Mejor Voz Pop Masculina, Black Eyed Peas por Mejor Grupo Pop, Carrie Underwood por Mejor Artista Nueva, Gnarls Barkley por Mejor Disco de Música Alternativa y el más cercano a nuestro país, ya que la banda Slayer es liderada por el chileno Tom Araya, fue la distinción como Mejor Banda de Metal. |