Pantalones cortos y apretados y un despliegue de danza caliente marcaron la presentación de la nueva imagen de
Rihanna.
La cantante presentó un espectáculo lleno de fuerza vocal y coreografía que dejó chico a cualquier intento de las ex reinas,
Beyoncé y
Britney Spears.
La imagen de ídolo adolescente quedó atrás luego de su última presentación, donde casi enloqueció a miles de fanáticos que corearon éxitos como
Umbrella,
Unfaithful y algunos covers de la leyenda
Bob Marley.
Su nuevo disco,
Good Girl Gone Bad, han marcado un cambio radical en
Rihanna, quien ahora exhibe un look mucho más fuerte y explosivo.
Con su presentación
Rihanna ha demostrado que sí puede imponer su propio estilo.