Sarah McLachlan, la gran mujer del pop acústico y el folk femenino, ha para siempre cambiado el terreno de música para las chicas con guitarras. Comenzando en 1997 hasta el verano de 1999, sus tours de Lilith Fair han estado siempre llenos con ayuda de bien intencionados auspiciantes corporativos. A través de estos conciertos nacionales, McLachlan de 32 años pudo juntar toneladas de dinero para causas tan nobles como RAINN (el centro contra el rapto, incesto y abuso) y la organización en beneficio al SIDA "LifeBeat". De esta manera, ella y sus elegidas compañeras pudieron ignorar los festivales diseñados para hombres y con simples intenciones de lucro como Lollapalooza y el más grande de todos, Monsters of Rock.
Lilith Fair puede ser que haya hecho de McLachlan una sensación internacional, pero ella ha estado haciendo música compleja antes que ese tour estuviera pensado. Su llegada a la fama comenzó con aparentemente poco esfuerzo: nacida en Nova Scotia, Canadá, comenzó tocando cuando tenía 17 años en una banda de new wave de Vancouver y fue inmediatamente reconocida por su talento. La casi bancarrota empresa discográfica Nettwerk le ofreció un contrato de cinco álbumes; hasta la fecha, ha lanzado cinco. (Pasaron dos años hasta que sus desconfiados padres le dejaron firmar su primer contrato discográfico). Justo antes de firmar, McLachlan descubrió la música de Peter Gabriel, la cual influyó su mezcla de sonidos electrónicos modernos con su cálido piano y vívidas letras personales y tipo folk.
Luego comenzó escribiendo música para su primer álbum, "Touch", el cual llegó al oro en Canadá y la llevó a McLachlan al estrellato. A pesar de que fue entrenada en el piano, guitarra y voz clásica, ella ha dicho que gente del folk como Cat Stevens, Simon & Garfunkel y Joan Baez han tenido más efecto en su sonido. Otras influencias son más aparentes: el dramático y de piano "Do What You Have To Do", en su cuarto álbum "Surfacing" habla de la habilidad de Kate Bush para llegar a emociones en solo dos o tres notas musicales. La inspiración para la eufórica balada "I Love You", del mismo álbum, puede ser que sea inspirado en su marido Ashwin Sood, quien ha sido su baterista por siete años. (O así por lo menos lo debe pensar él.) Ahora que McLachlan es una inmensamente exitosa estrella del pop, es fácil olvidarse los momentos de desconfianza en ella misma que tuvo después de terminar su críticamente aclamado álbum de 1993, "Fumbling Towards Ecstasy".
Por cuatro largos años, fanáticos tuvieron que colgarse de la imagen de McLachlan en la tapa del álbum porque eso es cuanto tardo la canta autora en volver al foro con las personales y ricas piezas de "Surfac...
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