Finalmente el día esperado llegó.
Luego de una década de separación la banda Argentina se presentó la noche del sábado ante unas 35 mil personas en el estadio Alberto Spencer, de Guayaquil.
La noche fue silenciosa. A las 19h30 las primeras notas del clásico "
The wall", del grupo inglés
Pink Floyd, puso a cantar en un solo coro a los asistentes.
Era la presentación del grupo guayaquileño Lemonpie que pese a que empezó bien, una falla de sonido lo obligó a ausentarse por media hora.
Solucionado el problema técnico, la agrupación formada por Ignacio Granja y Ernesto Estrada dejó de lado los covers y presentó sus temas inéditos.
Sale
Soda StereoDespués de una hora de espera y ante los gritos insistentes que reclamaban al legendario trío, todas las luces sobre el escenario se encendieron. Gustavo Ceratti (voz y guitarra), Zeta Bossio (bajo) y Charly Alberti (batería) finalmente estaban ahí.
“¡
Viva Guayaquil, carajo!”, saludó Ceratti, el único de
Soda que hablaría.
Acompañados por tres músicos, el grupo despertó la euforia y la nostalgia con temas como "
Telekinesis", "Imágenes retro", "
Hombre al agua", "
En la ciudad de la furia", "
Pícnic en el cuarto B" y "
Cuando pase el temblor".
Entre las 27 canciones que se escucharon no podían faltar "
Trátame suavemente", "
El rito", "
Sobredosis de TV", "
Danza rota", "
Persiana americana", "
Primavera cero", "
No existes" y "
Un millón de años luz".
Para el tramo final, el público ecuatoriano recibió un regalo. La música dejó de sonar, y Ceratti empezó a contar a sus fanáticos que se encontró a un viejo amigo.
Era nada más y nada menos que Daniel Sais, ex tecladista de la banda en la década de los ochenta. Lo presentó y enseguida lo invitó a tocar "
Prófugos". Al final no podían faltar los abrazos.
Los
Soda se despidieron con "
Nada personal". Aunque faltaron temas como "
Te hacen falta vitaminas" y "
Signos". El público se fue satisfecho.