10 años atrás, los amigos Joel, Todd, Clark y Conor miraban sentados sobre un muro de cemento un show musical de una de las bandas más prominentes de Nebraska, su ciudad natal.
Aún con los ojos brillosos de la inspiración que les dio el show, los amigos decidieron formar una banda. Dos días después, uno de ellos vino y les dijo que tenían un concierto en dos semanas. Nunca habían tocado juntos y ni siquiera tenían una sola canción, pero sus ganas eran suficiente motivación para que en una semana tengan las nueve canciones que necesitaban. Luego de esa presentación, siguieron muchas en cafés, bares y pequeños clubes, definiendo su sonido a medida que iban tocando frente al público.
Luego de un par de años tocando y definiendo su sonido, que era entonces un rock indie suave y raro a la vez pero basado en guitarras, sacan su primer disco: Media.
Poco después empezaron a querer diferenciarse todas las otras bandas basadas en guitarras llegando a la conclusión que los sintetizadores eran la respuesta.
Joel y Todd dejaron las guitarras. Joel pasó al bajo, Todd agarró el teclado y Jacob se unió a la banda en el sintetizador. Sin ningún historial de música electrónica, la banda empezó a tocar lo que les salía, y lo que les salía era rock con música electrónica bailable. En 1998 graban el disco Blank-Wave Arcade y el fenómeno The Faint ya iba tomando proporciones cada vez más masivas. La banda tocaba sin parar por muchas ciudades de los Estados Unidos, cumpliendo así su máximo sueño (de ese entonces) que era tocar con su nuevo sonido y que hubiera gente en cada lugar donde se presentaban.
Todos los integrantes de The Faint ya habían dejado sus trabajos y universidades para acomodarse a su ocupada gira, tocando incansablemente y volviendo locos a todos los que los iban a ver, pero era hora de hacer otro disco. Es cuando sacan Danse Macabre, un álbum cuya ideología es el hecho de hacer algo en lo que uno crea así se tenga que vivir de pan y agua. En este punto, sus conciertos en vivo se convierten en fiestas bailables y los clubes nocturnos empezaban a tocar sus canciones, tanto así, que sacaron un disco de remezclas de Dance Macabre donde participan grandes como Paul Oakenfold.
A la banda se une Dapose en la guitarra y su formación death-metalera le da una mística oscura pero sumamente dinámica a la vez.
El disco fue un éxito y la banda pudo comprar el equipo de proyección visual que tanto querían para sus conciertos, los cuales se convirtieron en un despliegue de no sólo música sino visuales sincronizados a la perfección con lo que ocurría en el escenario. Los conciertos de The Faint empiezan a tomar revuelo internacional.
Ahora The Fain...
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