Cuando todo comenzó, eran tan niños que dudamos que pensaran seriamente en esto de ser artistas, de ser parte del incomprensible y difícil mundo del show bussines, ni mucho menos en dar un par de conciertos en el "Lía Bermúdez". Sus ilusiones eran firmes, pero la verdad poco ambiciosas. Y es muy fácil creerlo por que para ellos que tenían ya tantos años conociéndose, "VOZ VEIS" no parecía ser otra cosa que un nuevo juego de amigos, aunque claro está, era el mejor juego que se les había ocurrido hasta entonces.
Venían del mismo colegio (Los Robles), cuna fértil en donde compartieron aventuras con la banda marcial, el grupo de gaita, el coro, los grupos de rock más malos que se hayan formado jamás, y con tantas cosas que sin querer sonar supersticioso, hoy pareciesen ser más cosas del bondadoso destino que de la mera coincidencia. Victor Galban, un joven y talentoso director de una entonces joven coral, le dio el toque mágico a estas casualidades al juntarlos a casi todos en un mismo coro. Sin duda alguna él colaboró a darle comienzo al romance idílico que estos muchachos aún mantienen con la interpretación vocal. Pero eso no fue sino un tiempo después cuando la necedad de Santiago logró que Roberto, Luigi, Gustavo y Luis lo acompañaran en la disparatada idea de hacer música a capella, y decimos disparatada por que así confiesan ellos haberlo sentido en aquel momento, les pareció tan divertida la propuesta que se les hizo irresistible. Así fue como comenzaron, brincando de baño en baño cazando la mejor acústica para cantar inocentes canciones de los años sesenta, armando acordes que nunca alcanzaban a estar seguros si tenían coherencia, invitándose descaradamente a cualquier fiesta donde pudiesen mostrar el anteproyecto de sueño que tenían, y entonces, en busca de ponerle seriedad a este invento, se tropezaron con Carlitos, el muchacho de la voz gruesa y afinada que tanto les costó conseguir. Fue así realmente como comenzó esta pequeña aventura, como lentamente se empezaron a creer que "VOZ VEIS" era un grupo armado hasta los dientes de ilusiones y que no estaban dispuestos a ceder un centímetro en el terreno profundo de la música que se proponían a hacer.
La suerte les fue sonriendo poco a poco, primero que para los empresarios de espectáculos eran muy convenientes como compensación: seis micrófonos, cuatro lochas y denle viaje! Fue así como se ganaron un besito de Shakira, un abrazo de Juan Manuel Serrat, un saludo sincero de Ricardo Arjona, un regaño diabólico del seguridad de Chayanne por haberse robado las frutas del camerino del artista, un discurso de felicitación de Ilan Chester, Air Supply y Miguel Bosé, un frisby en la frente de Roberto d...
historia completa »